La Dra. María Pía Martín y el Prof. Sebastián Merayo, historiadores del ISHIR (CONICET-UNR), participaron en el trabajo de restitución de legajos a familiares y allegados de ex alumnos del Instituto Politécnico Superior “Gral. San Martín” (IPS-UNR) que fueron asesinados y desaparecidos por el terrorismo de Estado.

Sebastián Merayo es becario del CONICET, María Pía Martín es investigadora de la UNR. Ambos pertenecen al ISHIR. 

El 4 de diciembre tuvo lugar un acto en donde se realizaron las devoluciones de legajos personales pertenecientes a diez ex estudiantes del Politécnico que fueron víctimas del accionar represivo ilegal del Estado argentino en el período 1968-1983.

María Pía Martín ejerció el cargo de Vicedirectora del Politécnico hasta diciembre del 2023, y Sebastián Merayo es docente de Historia argentina en dicha institución.

Los legajos restituidos pertenecen a las siguientes personas:

Barber Caixal, Alberto

Britos, Albero Eduardo

Cigliuti, Eduardo Omar

Delfino, Mario Emilio

Galimberti, Alberto Mario

Gualco, Héctor Carlos Roberto

Hernández, Reinaldo Ariel

Larrosa, Héctor Arnoldo

Montes, Roald

Usinger, Rodolfo Pedro

 

Un trabajo de larga data

La restitución recientemente efectuada es una prolongación de un trabajo de investigación desarrollado por el Área de Historia del Departamento de Ciencias Humanas y Naturales del Instituto Politécnico. Esta actividad está enmarcada en la política de reconstrucción, reparación histórica y rectificación de Legajos de integrantes de la comunidad universitaria víctimas del Terrorismo de Estado que llevó a cabo el Área de Derechos Humanos del IPS en conjunto con el Consejo Académico de DDHH de la UNR.

En el 2010 María Pía Martín, por entonces jefa del Departamento mencionado, acompañó la iniciativa de Elvira Scalona para realizar una reconstrucción histórica de los ex alumnos que habían sido secuestrados y desaparecidos luego de terminar la escuela secundaria. “Con ayuda del Jefe de Alumnado, Julio Díaz, hicimos un relevamiento de ocho estudiantes, se realizó una placa conmemorativa y nombramos al aula que dependía del Departamento como Aula de la Memoria. En los últimos años encontramos dos casos más” señala María Pía Martin.

Desde el año 2022, contando con la trayectoria del trabajo realizado, se planteó hacer la restitución de legajos del Politécnico. “En esta última etapa se sumaron al equipo de trabajo Gisela Figueroa y Sebastián Merayo, que se encargaron, entre otras cosas, de hacer los contactos con los familiares de los desaparecidos. Con el apoyo del Director del IPS, Juan Farina, y otros compañeros y compañeras de distintas áreas, pudimos hacer una nueva placa con el listado completo y se llevó a cabo el acto de restitución. En el último mes lo que tuvimos que cerrar fue el contacto con los parientes que podían venir a recibir los legajos. En este tramo resultó clave el apoyo de la Secretaría de DDHH de la UNR a través de Paula Contino y Gastón Andrés” indica la Dra. Martín.

“Fue muy importante la reconstrucción histórica de los sujetos en tanto sujetos políticos, pensar en sus identidades, en las formas en las que fueron secuestrados y desaparecidos. Esto invita a quienes damos clases, a seguir trabajando en estos temas dentro de la institución. Queda mucho por reconstruir en cuanto a las identidades políticas de estas personas” manifiesta Merayo.

“Estos legajos que se recuperan son de ex alumnos que pasaron por el Poli y los ubicamos como víctimas del terrorismo de Estado y no solamente circunscripto a la última dictadura militar, sino que nos vamos hacia atrás, de hecho, uno de los legajos de Mario Delfino, es un fusilado en Trelew en el `72. En el caso de las búsquedas cruzamos muchos datos con el RUVTE (Registro Unificado de Victimas del Terrorismo de Estado), que se coordina a nivel nacional, está publicado en internet y a partir de ahí pudimos cruzar muchos datos” explica Sebastián, quien además destaca el aporte de la historiadora Cristina Viano, quien, a través del Programa de Preservación Documental, realizó la restitución de legajos a familiares en 2021 en la Facultad de Humanidades y Artes.

“El protocolo de la Universidad toma a víctimas del Terrorismo de Estado desde 1968, esa ampliación en el período es interesante porque, por ejemplo, en la historia del Poli los estudiantes también fueron muy activos en el 55, en el 58, en la movilización por la educación laica o libre. También están los cesanteados, que es un capítulo aparte” indica Martín.

Memoria y emoción

El acto se desarrolló en el Instituto Politécnico y participaron el Rector de la UNR Franco Bartolacci, el Director de Instituto Politécnico Juan Farina, la Responsable del Área de Recursos Humanos de la UNR Paula Contino; el Decano de la Facultad de Ingeniería Mauro Soldevila, organizaciones de derechos humanos y familiares, amigos y allegados de las y los ex estudiantes.

“El acto fue muy emotivo, todos los que recibieron el legajo quisieron hablar. Mostraron a los militantes, a los que se comprometieron y un poco fueron contando las experiencias. Uno de los desaparecidos era nacido en España, su familia está radicada allí y desde España nos enviaron una nota de la hermana, que además incluía una carta que había enviado él a los padres donde mostraba un poco cómo era el compromiso y la militancia que había ido descubriendo desde muy joven y nos contaba algunas cosas de su pertenencia a la escuela y a la universidad, al final por primera vez firmaban y decían algo los hijos. Eso hizo que el acto fuera muy emotivo, pero no era una reconstrucción lavada, sino que mostraba la humanidad.  Fue un acto de resistencia” contó María Pía y Sebastián añadió: “Había una necesidad por parte de familiares o allegados a expresarse, a decir algo, fue muy sentido el acto”.

Con respecto al trabajo de reconstrucción histórica y a la labor docente, Sebastián Merayo concluyó: “Como historiadores, el trabajo de archivo vinculado al aula es un ejercicio que no estamos acostumbrados a hacer, y actividades como esta invitan a hacerlo. Eso fue también algo que se remarcó en el acto, la importancia de poder unir el trabajo con fuentes, de archivo y el trabajo con juventudes en el aula”.