Una gota de agua cae y transforma la tensión superficial de un espejo de agua. El
fenómeno físico muestra como ondas concéntricas se expanden, armónicas y
equidistantes.
En esa gota de agua se sintetiza una fuerza, una dirección de sentido. Donde caiga, las ondas generadas se esparcirán sólo interrumpidas por los bordes y orillas, más grandes, más pequeños, limitados o vastos.
La gota de agua es una buena metáfora para pensar la dinámica
de la historia enseñada.
El conocimiento concentrado en sus límites impacta y proyecta sobre un medio. Pero además la idea de la gota de agua como una cápsula que en sí misma encierra un conocimiento historiográfico es fundamental para la transmisión y divulgación.
De este modo la matriz de las cápsulas de historia se explica para condensar la
producción de conocimiento que tenemos desde nuestras investigaciones desarrolladas en el ámbito de la UE-ISHIR (CONICET/UNR), y se concentra en la sistematización de temas inherentes a la Historia de Santa Fe.